Preparando el camino a la enseñanza
miércoles, 25 de abril de 2012
martes, 24 de abril de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
Motivación y aprendizaje en la Enseñanza Secundaria
Preguntarse ¿Qué puedo hacer para interesar a mis alumnos por lo que les enseño y para motívales a esforzarse por aprenderlo? Crear contextos de aprendizaje y que afecten el interés y motivación de los alumnos y las alumnas por aprender. Afrontar el trabajo con distintas metas. Al comienzo de un curso, de una unidad didáctica de una clase o una tarea:
• ¿Planteamos problemas e interrogantes o pasamos directamente a explicar? • ¿Presentamos situaciones que llamen la atención o no lo hacemos? • ¿Señalamos el objetivo a conseguir con la actividad a realizada? • ¿Señalamos para que puede ser útil en concreto aprender lo que se pretende enseñar? • ¿ilustramos la potencial utilidad de lo que se ha de aprender con ejemplos concretos? • ¿Ayudamos a evocar los conocimientos previos de los alumnos sobre el tema, ya sean correctos o incorrectos?
Mientras explicamos:
• ¿Contamos lo que sabemos o ayudamos a los alumnos a que vayan asimilando poco a poco nuevos conocimientos? • ¿Facilitamos la comprensión mediante ilustraciones y ejemplos? • ¿Facilitamos la participación de los alumnos permitiendo que pregunten espontáneamente? • ¿Cómo reaccionamos cuando sus intervenciones reflejan ignorancia?
Organizar una actividad -ejercicios, prácticas, trabajo
Evaluar el aprendizaje
Interpretar el significado de la función emocional, real o potencial. Desafíos y retos
No hacer la enseñanza como algo obligatorio sino algo útil
Mantener e incrementar la autoestima
Aceptar y hacer sentir aceptado a los estudiantes
Motivar y reflexionar de lo que se va aprender
Despertar la curiosidad en el alumno
- Es necesario que los profesores hagamos caer en la cuenta a los alumnos en la relevancia o funcionalidad explicita de la tarea. Es importante señalar el tipo de experiencia que será posible conseguir al realizar la tarea.
- Hacer uso de los conocimientos previos del alumno. Tratar de que los alumnos evoquen lo que ya sabían, recordarles directamente lo tratado en clases anteriores.
- Ilustrar con bastantes ejemplos lo que se explica.
- Durante las explicaciones es frecuente que los alumnos hagan preguntas, es fundamental darles una respuesta que les permita un nivel de comprensión suficiente para seguir la explicación.
- Propiciar que el alumno mantenga su atención centrada en la actividad a realizar.
- Diseñar las tareas de modo que permita aprender a pensar. - Que los alumnos experimenten que progresan y aprenden.
- Enseñar las estrategias de aprendizaje integradas en el currículo.
- Prestar atención a la forma de interactuar con alumnos y alumnas:
• Su actitud frente a la participación de los alumnos. Permitir que el sujeto intervenga, escuchar de modo activo, asentir y hacer eco de sus intervenciones y respuestas, señalar lo positivo de sus intervenciones aunque sean incompletas, preguntar por qué se dice algo especialmente cuando la intervención refleja un error.
• Los mensajes que les dirige antes, durante y después de las tareas escolares.
• El modelo de valoración del propio trabajo que ofrece a sus alumnos al actuar ante ellos.
UNIDAD DIDÁCTICA
Traducidos los principios de Kipling a los elementos que integran la unidad didáctica son: objetivos, contenidos, actividades, metodología, recursos didácticos y evaluación.
Objetivos: ¿para qué enseñar? Constituyen las finalidades que se pretenden alcanzar mediante el desarrollo de la unidad. Son el para qué de esa unidad. Los objetivos son los que realmente se evalúan. Se tendrá que dar cuenta del tiempo ya que es fundamental en el momento de decidir su mayor o menor amplitud.
Contenidos: ¿qué enseñar? Son el conjunto de cuestiones que dentro de las diferentes áreas se enseñan y se aprenden a lo largo del proceso educativo y por lo tanto en cada unidad didáctica. Mediante ellos tienen que alcanzarse los objetivos propuestos. Hay que trabajarse contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. Los deben de llegar a dominar los alumnos.
Actividades: ¿Cómo aprenderán los alumnos? Son el conjunto de ejercicios y actuaciones de toda índole que llevarán acabo los alumnos con objeto de llegar a dominar los contenidos seleccionados y alcanzar los objetivos previstos. Se debe disponer de un amplio y adecuado repertorio de actividades pues a través de las mismas es posible adaptar el proceso de enseñanza al ritmo y estilo de aprendizaje de cada alumno. Actividades más o menos complejas permiten acomodar el comienzo de una unidad didáctica al nivel de aprendizaje de unos alumnos concretos. Todo objetivo debe lograrse mediante el trabajo con determinados contenidos. Todo contenido se puede trabajar si se diseñan las actividades apropiadas para ello. En cuanto falle uno de los elementos, el objetivo previsto se quedará sin alcanzar.
Metodología: ¿Cómo enseñar? Supone establecer el camino por el cual se pretende llegar a la meta.
Recursos didácticos: ¿Con que enseñar? Son los medios y materiales necesarios para desarrollar la actividad. Es importante prever con antelación los recursos que se van a necesitar, pues la improvisación hace que en ocasiones no pueda desarrollarse la unidad del modo más oportuno. Los recursos deben adaptarse a la edad y madurez del alumnado y ser adecuados para el área o materia que se trabaja.
Evaluación: ¿Cómo mejorar la enseñanza y el aprendizaje?, ¿se consiguen los objetivos previstos?






















